Servicio Veterinario de Urgencias abierto de forma permanente 24h, los 365 días para las emergencias que puedan afectar a tu perro y a tu gato.

El Servicio de Urgencias de Balmesvet Barcelona cuenta con profesionales veterinarios las 24h para la atención de urgencias particulares o referidas por otros veterinarios

El servicio de Urgencias de Balmesvet trabaja ininterrumpidamente para atender a pacientes enfermos o aquellos que requieran de atención médica inmediata. Como Hospital Veterinario de referencia, disponemos de un equipo de profesionales con amplia experiencia y formación específica.

El objetivo principal de nuestros veterinarios es la valoración del paciente para determinar la gravedad del problema y proceder a su estabilización, tratamiento y pruebas diagnósticas que pueda necesitar, trabajando de forma coordinada con los equipos de medicina interna, cuidados intensivos y las pertinentes especialidades.

Disponemos de un completo y avanzado servicio de Hospitalización y UCI veterinaria, con todas las herramientas necesarias para la estabilización y mantenimiento de nuestros pacientes, así como un quirófano preparado las 24 horas del día para cualquier emergencia que lo requiera. Nuestras instalaciones han sido diseñadas para ofrecer el máximo confort posible a tu mascota durante su recuperación.

Perro vendado
Quirófano veterinario

En caso de urgencias llama al 931 173 173

O acude directamente al Hospital Balmesvet Calle Balmes 205 - Barcelona

Se consideran motivos de urgencia:

  • Accidentes, fracturas o traumatismos, mordeduras.
  • Animales decaídos, con fiebre o falta de apetencia.
  • Intoxicación por alimentos u otras sustancias tóxicas.
  • Ingesta de objetos punzantes o peligrosos.
  • Hinchazón o aparición de “bultos” o “masas” de forma repentina.
  • Dificultad para orinar o defecar.
  • Problemas respiratorios.
  • Golpes de calor.
  • Sangrados.
  • Vómitos y diarreas.
  • Reacciones alérgicas.
  • Desorientación, convulsiones, aullidos, pérdida de consciencia y/o mareos.
  • Heridas supurantes.
  • Complicaciones en un parto.
  • Secreciones anómalas en el tracto reproductor.
  • Animales con patologías crónicas ya diagnosticadas que hayan empeorado.
  • Cualquier otro problema, que no estando en esta lista, afecte de forma importante al comportamiento normal del perro o gato o a su vida diaria.