Después del verano, muchas protectoras continúan especialmente saturadas. A la entrada constante de perros y gatos durante todo el año se suma la reducción temporal de las adopciones. La menor disponibilidad de algunas casas de acogida y la disminución del voluntariado durante las vacaciones.
En el caso de los gatos, además, la primavera y el verano coinciden con la llegada de numerosas camadas no deseadas. Los perros y gatos que no han encontrado una familia siguen ocupando plazas en septiembre y otoño, mientras continúan entrando nuevos casos.
Esto no significa que el abandono se concentre únicamente en las vacaciones. Se trata de un problema estructural presente durante todo el año. En 2025, los centros de acogida públicos y privados de España recibieron 285.720 perros y gatos.
Ante esta realidad, las casas de acogida desempeñan un papel esencial. Ofrecen temporalmente un entorno doméstico a perros y gatos que necesitan recuperarse, salir de un refugio o esperar una adopción en mejores condiciones.
Acoger puede cambiar de forma importante la situación del perro o gato, pero también implica asumir cuidados, adaptar algunas rutinas y mantener una comunicación constante con la entidad responsable. Antes de dar el paso, conviene saber cuánto puede durar la acogida, quién asume los gastos, qué apoyo recibirás y qué ocurrirá si aparece alguna dificultad.
Una acogida responsable comienza antes de que el perro o el gato llegue a casa: empieza con información, compatibilidad y unas condiciones claras.
En esta guía explicamos cómo funcionan las casas de acogida en Catalunya, qué debes valorar antes de comprometerte y con qué entidades puedes contactar en Barcelona.

Qué es una casa de acogida para perros y gatos
Una casa de acogida es un domicilio particular que cuida provisionalmente a un perro o un gato mediante una colaboración formalizada con una administración, un centro de protección o una entidad de protección animal.
La Ley 7/2023 incluye dentro de esta figura a los hogares que custodian temporalmente animales abandonados, extraviados, desamparados o intervenidos, y establece que deben mantenerse unas condiciones adecuadas de cuidado y bienestar.
Durante ese periodo:
- La familia acogedora se ocupa de los cuidados cotidianos.
- La protectora continúa gestionando el caso.
- Las decisiones importantes se coordinan con la entidad.
- Se mantiene la búsqueda de una solución definitiva.
Por tanto, una acogida no debería depender únicamente de un acuerdo informal entre particulares. Debe existir una organización identificada, un seguimiento y un documento que establezca las responsabilidades de ambas partes.
Acoger o adoptar: diferencias entre acogida temporal y adopción
La diferencia principal es la duración y quién mantiene la responsabilidad sobre el adoptado.
| Aspecto | Acogida | Adopción |
| Duración | Temporal. | Permanente. |
| Responsabilidad | El animal continúa vinculado a la entidad. | La familia adoptante asume su cuidado definitivo. |
| Atención veterinaria | Se coordina con la protectora. | La familia decide y gestiona la atención. |
| Futuro del animal | La entidad continúa buscando una familia. | Se formaliza el cambio de titularidad. |
Acoger tampoco debe entenderse como una prueba previa con derecho automático a adoptar. Si la familia desea quedarse definitivamente con el perro o el gato, tendrá que comunicarlo y seguir el procedimiento establecido por la entidad.
Qué perros y gatos necesitan una casa de acogida
Las casas de acogida pueden ayudar en situaciones muy distintas:
- Rescates urgentes o falta de espacio en un refugio.
- Cachorros, gatitos, madres lactantes y animales senior.
- Pacientes en recuperación o que necesitan medicación.
- Casos que requieren aislamiento sanitario.
- Perros o gatos que no se adaptan bien a un entorno colectivo.
- Animales con miedo que necesitan un espacio más tranquilo.
- Casos que esperan una familia adoptante.
Vivir en un hogar también permite conocer aspectos que no siempre pueden observarse en un refugio: cómo descansa el animal, cómo se relaciona, si sabe quedarse solo, qué situaciones le generan inseguridad o cómo convive con otras personas y animales.
Esta información ayuda a preparar un perfil de adopción más preciso y a buscar una familia compatible con sus necesidades.

Cómo funcionan las casas de acogida en Catalunya
En Cataluña no existe un registro público único para inscribirse como casa de acogida. La persona interesada debe contactar directamente con una protectora, una asociación o un centro de protección animal y completar su proceso de valoración.
Cada entidad gestiona sus propias candidaturas mediante formularios, entrevistas, listas internas y contacto directo con las personas interesadas. Luvna puede ayudar, una nueva iniciativa para conectar casas de acogida con protectoras.
Dónde apuntarse para ser casa de acogida en Catalunya
Puedes dirigirte a:
- Una protectora.
- Una asociación de protección animal.
- Un refugio.
- Un centro municipal.
- Una plataforma que facilite el contacto con entidades de protección animal.
La legislación contempla registros para entidades de protección animal, animales de compañía y otros agentes del sector, pero no una base ciudadana común para todas las personas interesadas en acoger.
Cómo empezar a ser casa de acogida: proceso paso a paso
Aunque cada protectora establece sus propios criterios, el proceso suele seguir cinco fases:
- Contacto y solicitud. La persona rellena un formulario o se comunica con la entidad.
- Valoración del hogar. Se revisan la vivienda, los horarios, la convivencia, la experiencia y la disponibilidad.
- Selección de un caso compatible. Puede ser necesario esperar hasta que aparezca un perro o un gato cuyas necesidades encajen con las posibilidades del hogar.
- Información y acuerdo por escrito. La entidad explica el estado del animal, los cuidados, los gastos y la duración orientativa.
- Entrega y seguimiento. La familia informa sobre la evolución y la protectora acompaña el proceso hasta que finaliza la acogida.
Qué valora una protectora antes de aceptar una casa de acogida
La entidad valorará las características de la vivienda, los horarios, la presencia de otros animales, la experiencia previa y el tipo de acogida que puedes asumir.
También puede preguntar por las medidas de seguridad, la posibilidad de separar espacios, los viajes previstos, la disponibilidad para administrar medicación o la capacidad para acudir a revisiones veterinarias.
El objetivo no es encontrar cualquier espacio disponible, sino un hogar compatible con las necesidades concretas del perro o del gato.
Luvna: una nueva vía para conectar casas de acogida y protectoras
Actualmente, no existe una red pública común ni una cifra centralizada que permita saber cuántas casas de acogida están activas en Barcelona o en el conjunto de Catalunya.
Cada organización mantiene sus propios registros. Esto puede dificultar que una protectora encuentre rápidamente un hogar adecuado o que una persona interesada sepa con qué entidad contactar.
Luvna nace con la intención de facilitar esta conexión y crear un punto de encuentro entre protectoras y personas interesadas en acoger, adoptar o colaborar.
Su propuesta incluye reunir información sobre:
- Ubicación.
- Disponibilidad.
- Experiencia.
- Tipo de vivienda.
- Condiciones del hogar.
- Formas de colaboración.
Esta información puede facilitar la búsqueda de candidaturas compatibles.
La plataforma se encuentra en una fase inicial y debe entenderse como una herramienta de conexión y organización. No sustituye la valoración, el acuerdo de acogida, la coordinación veterinaria ni el seguimiento que debe realizar cada entidad.

Antes de ser casa de acogida: qué valorar en tu hogar y disponibilidad
La motivación es importante, pero debe ir acompañada de una valoración realista.
Antes de ofrecerte, responde con sinceridad a estas preguntas:
- ¿Cuántas horas pasará solo el perro o el gato?
- ¿Todas las personas del hogar están de acuerdo?
- ¿Existen restricciones en la vivienda?
- ¿Convives con otros perros o gatos?
- ¿Puedes separar espacios durante la adaptación?
- ¿Tienes viajes, mudanzas o cambios laborales previstos?
- ¿Puedes administrar medicación y acudir a revisiones?
- ¿Podrías continuar si la estancia se alarga?
También conviene pensar en la despedida. Crear un vínculo es normal, y acompañar al perro o el gato hasta una familia definitiva puede resultar emocionalmente difícil.
Ser responsable también significa reconocer qué casos no puedes asumir.
Decir que no a una acogida incompatible con tu situación puede evitar estrés para el perro o el gato, la familia y la protectora.
Para conocer las necesidades concretas de cada especie, puedes consultar nuestras guías sobre cómo preparar una casa de acogida para un perro y cómo preparar una casa de acogida para un gato.
Casa de acogida y protectora: responsabilidades de cada parte
La acogida funciona mejor cuando ambas partes conocen claramente su papel.
| Aspecto | Casa de acogida | Protectora |
| Cuidados cotidianos | Alimenta, cuida y observa al perro o gato. | Facilita las pautas necesarias. |
| Seguridad | Evita fugas y aplica las medidas acordadas. | Informa sobre los riesgos conocidos. |
| Atención veterinaria | Comunica cambios y acude a las citas coordinadas. | Organiza la asistencia y aclara cómo se gestiona el pago. |
| Seguimiento | Informa sobre salud, comportamiento y adaptación. | Asigna una persona de contacto. |
| Adopción | Aporta información sobre la convivencia. | Selecciona a la familia y formaliza el proceso. |
| Finalización | Avisa si no puede continuar. | Gestiona una alternativa según su disponibilidad. |
La casa de acogida asume los cuidados diarios, la seguridad, la observación del perro o gato y la comunicación con la entidad. No debe modificar tratamientos, cambiar una dieta terapéutica ni entregar al animal acogido a terceros por iniciativa propia.
La protectora debe facilitar toda la información disponible, unas pautas claras, una persona de contacto, coordinación veterinaria, seguimiento y un procedimiento para finalizar la acogida o gestionar la futura adopción.

Qué debe incluir un contrato de acogida para perros y gatos
La colaboración debe formalizarse por escrito. El acuerdo debería aclarar:
- La identidad de ambas partes.
- Los datos del perro o del gato.
- La duración orientativa.
- Los cuidados necesarios.
- El reparto de gastos.
- La atención veterinaria.
- Las obligaciones de seguridad.
- El procedimiento ante una pérdida.
- La forma de finalizar la acogida.
- Cómo se gestionará la futura adopción.
La fecha de finalización puede ser aproximada, pero el compromiso asumido debe quedar claro.
Quién paga los gastos de una casa de acogida
No existe un reparto único para todas las entidades. Habitualmente, la protectora coordina y asume la asistencia veterinaria previamente autorizada, mientras que la alimentación, el material y los desplazamientos dependen del acuerdo.
Antes de recibir al perro o al gato, confirma por escrito:
- Qué gastos cubre la entidad.
- Qué material facilitará.
- Qué gastos asume la casa.
- Qué centro veterinario debe utilizarse.
- Quién autoriza pruebas y tratamientos.
- Cómo se actúa ante una urgencia.
- Quién se ocupa de los desplazamientos.
La persona acogedora no debería acudir por su cuenta a un centro veterinario diferente sin seguir el protocolo acordado, salvo que exista una urgencia real y no sea posible contactar con la protectora.
Algunas asociaciones facilitan la alimentación, el transportín, el arnés, el arenero o la medicación. Otras piden que la casa asuma parte de la manutención como forma de colaboración.
Cuánto puede durar la acogida de un perro o un gato
Una acogida puede durar desde unos días hasta varios meses. La duración depende del motivo, de la evolución del perro o el gato y del tiempo necesario para encontrar una familia adecuada.
Los tipos más habituales son:
- Acogidas urgentes: responden a rescates, desalojos, situaciones de maltrato o falta puntual de espacio.
- Acogidas sanitarias: permiten la recuperación después de una intervención o durante un tratamiento.
- Acogidas de adaptación: ayudan a perros o gatos que necesitan recuperar la confianza o acostumbrarse a un entorno doméstico.
- Acogidas hasta la adopción: se mantienen hasta encontrar una familia definitiva.
Aunque una estancia se plantee inicialmente para pocos días, puede prolongarse si no aparece una alternativa. Antes de aceptar, pregunta si existe un compromiso mínimo y valora si podrías continuar durante más tiempo del previsto.

Qué ocurre si cambian tus circunstancias durante la acogida
Si quieres adoptar al perro o gato que tienes en acogida
Es normal que durante la convivencia aparezca un vínculo y que la familia se plantee una adopción definitiva.
En ese caso:
- Comunícalo cuanto antes.
- No des por hecho que tienes prioridad.
- Sigue el proceso establecido por la entidad.
- Espera a que se valore la idoneidad del hogar.
- Formaliza el contrato y el cambio de titularidad.
La decisión debe basarse en la capacidad de asumir al perro o al gato durante toda su vida, no únicamente en la dificultad emocional de la despedida.
Si no puedes continuar con la acogida
Pueden aparecer problemas de salud, cambios laborales, mudanzas o dificultades graves de convivencia.
Debes informar a la protectora cuanto antes, explicar la situación y seguir el procedimiento acordado. No entregues al perro o al gato a otra persona ni le busques una familia por tu cuenta.
Las asociaciones suelen disponer de plazas limitadas. Por eso, salvo que exista un riesgo urgente, quizá no puedan organizar un traslado inmediato.
10 preguntas que debes hacer antes de aceptar una acogida
Estas diez preguntas pueden ayudarte a tomar una decisión informada:
- ¿Qué sabemos sobre su estado de salud y comportamiento?
- ¿Cuánto tiempo podría durar la acogida?
- ¿Puede convivir con las personas y animales de mi hogar?
- ¿Necesita permanecer separado inicialmente?
- ¿Requiere medicación, curas o cuidados especiales?
- ¿Quién asume cada gasto?
- ¿Qué centro veterinario debe atenderlo?
- ¿Quién será mi persona de contacto?
- ¿Qué ocurrirá si no puedo continuar?
- ¿Cómo se gestionará su futura adopción?
Si alguna respuesta no está clara, resuélvela antes de recibir al perro o gato.
Dónde ofrecerte como casa de acogida en Barcelona
En Barcelona existen protectoras, asociaciones y centros que trabajan con casas de acogida. Las necesidades pueden cambiar según los casos disponibles, por lo que conviene consultar siempre la información actualizada de cada entidad.
Entidades con casas de acogida para perros y gatos
- Protectora de Barcelona: trabaja con perros y gatos y publica casos que necesitan una casa de acogida, especialmente cuando el animal requiere cuidados especiales o no puede permanecer adecuadamente en el refugio.
- Brigada Animalista Barcelona: dispone de un proceso específico para casas de acogida, con cuestionario previo, valoración y contrato.
- CAACB: el Centro de Acogida de Animales de Compañía de Barcelona trabaja con hogares temporales para determinados perros y gatos, como animales senior, pacientes con enfermedades crónicas, madres con crías o cachorros que necesitan cuidados.
Entidades con casas de acogida para gatos
- Barcelona Gat i Gos: dispone de un formulario específico para personas interesadas en acoger temporalmente a un gato.
- Espai de Gats: desarrolla actividades de adopción felina y cuenta con un programa de acogida temporal.
- El Jardinet dels Gats: cuenta con un programa de acogida para gatos y acompaña a las familias durante el proceso.
- Progat Catalunya: dispone de un programa específico de casas de acogida para gatos y explica las condiciones básicas de participación.
Entidades con casas de acogida para perros
- Galgos Catalunya: ofrece la posibilidad de acoger temporalmente galgos y podencos mientras esperan una familia definitiva.
Los programas y los casos disponibles pueden cambiar. Antes de ofrecerte como casa de acogida, consulta siempre la información actualizada y las condiciones de cada entidad.

Otras formas de ayudar a perros y gatos si no puedes acoger
No todas las personas pueden recibir temporalmente a un perro o un gato. También puedes colaborar mediante:
- Difusión de casos.
- Traslados.
- Donación de alimento o material.
- Voluntariado.
- Apadrinamiento.
- Apoyo económico para tratamientos.
- Ayuda en búsquedas.
- Participación en campañas.
La contribución más útil es aquella que puedes mantener de forma responsable.
Preguntas frecuentes sobre las casas de acogida para perros y gatos
¿Hay que inscribirse en algún registro para acoger en Catalunya?
No. Debes contactar con una protectora, una asociación o un centro de protección animal y completar su proceso de valoración.
¿Cómo apuntarme en Luvna como casa de acogida?
Puedes acceder en el enlace de la bio de @luvna.app. Registrarte es gratis y crear tu perfil como casa de acogida te llevará menos de dos minutos.
Una vez dentro, podrás ver los animales que necesitan acogida en España y filtrarlos por tu zona. También las protectoras podrán encontrar tu perfil y escribirte por el chat de Luvna. A partir de ahí, hablarás directamente para conocer el caso y acordar las condiciones.
¿Cuánto dura una acogida de un perro o un gato?
Puede durar desde unos días hasta varios meses. Depende del motivo, del estado del perro o el gato y del tiempo necesario para encontrar una familia definitiva.
¿Quién paga los gastos de una casa de acogida?
Depende del acuerdo. Habitualmente, la entidad coordina la asistencia veterinaria autorizada, mientras que la alimentación, el material y los desplazamientos pueden repartirse entre ambas partes.
¿Puedo ser casa de acogida si ya tengo perros o gatos?
Sí, siempre que la entidad valore la compatibilidad y sea posible realizar una adaptación segura. En algunos casos será necesario mantener inicialmente a los animales separados.
¿Qué ocurre si no puedo continuar con la acogida?
Debes avisar a la protectora cuanto antes y seguir el procedimiento acordado. No debes entregar al perro o al gato a otra persona ni buscarle una familia por tu cuenta.

¿Quieres ser casa de acogida de un perro o un gato?
Acoger puede ofrecer a un perro o un gato el tiempo y la seguridad que necesita mientras se recupera o encuentra una familia definitiva.
Antes de comprometerte, valora qué tipo de caso encaja con tu hogar y confirma con la protectora las condiciones, los gastos, el seguimiento y la atención veterinaria.
Puedes contactar directamente con una asociación de Barcelona o conocer el proyecto de Luvna para informarte sobre las posibilidades de colaboración.
No se trata de acoger a cualquier perro o gato, sino de encontrar un hogar temporal compatible con sus necesidades y con tus posibilidades reales.
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