Hocicos extremadamente cortos, ojos muy prominentes, pliegues cutáneos marcados, patas especialmente cortas o determinadas formas de orejas. Son características que identificamos rápidamente con algunas razas de perros y gatos y que, en muchos casos, forman parte de su atractivo.

Pero ¿qué ocurre cuando un rasgo físico se exagera tanto que empieza a dificultar funciones esenciales?

Respirar, ver, moverse, descansar o expresar comportamientos propios de su especie no debería resultar más difícil por una determinada apariencia.

Esta cuestión preocupa desde hace años a veterinarios, investigadores y organizaciones relacionadas con el bienestar animal, pero recientemente ha adquirido una mayor visibilidad.

En agosto de 2026, el documental Flawed by Design: The Hidden Cost of the “Perfect” Pet, impulsado por la RSPCA con participación de especialistas del Royal Veterinary College, volvió a poner el foco sobre este problema: algunas características que las personas hemos seleccionado durante generaciones porque resultan atractivas pueden tener consecuencias para la salud y el bienestar.

Sin embargo, esta preocupación no nace de un documental ni de una tendencia reciente. Existe investigación veterinaria acumulada durante años que relaciona determinadas conformaciones extremas con un mayor riesgo de enfermedad.

Perro braquicéfalo con hocico corto y ojos prominentes, características de una conformación facial acentuada.

Qué son los rasgos extremos en perros y gatos y cómo afectan a su bienestar

La conformación es la forma y estructura física de un perro o gato: las proporciones de su cabeza y cuerpo, la longitud de sus extremidades, la forma del hocico, los ojos, la piel, las orejas o la cola, entre muchas otras características.

Una característica física no es problemática simplemente porque sea propia de una raza.

Hablamos de conformación extrema o de rasgos de conformación excesivos cuando determinadas características anatómicas están tan acentuadas que pueden comprometer la salud, el bienestar o una función fisiológica normal.

El Reglamento europeo sobre bienestar de perros y gatos utiliza precisamente el término “rasgos de conformación excesivos” para referirse a características que pueden generar un riesgo elevado de efectos perjudiciales para el propio individuo o su descendencia.

Cuándo los rasgos extremos afectan al bienestar de perros y gatos

El impacto de una característica física depende de su grado de exageración y, sobre todo, de cómo repercute en funciones esenciales como respirar, ver, moverse o mantener una piel sana.

Algunos ejemplos que preocupan especialmente a la medicina veterinaria son:

  • Hocicos extremadamente cortos y narinas muy estrechas.
  • Ojos excesivamente prominentes.
  • Pliegues cutáneos muy pronunciados.
  • Proporciones corporales exageradas.
  • Extremidades extremadamente cortas.
  • Algunas formas de orejas o alteraciones del cartílago asociadas a determinadas variantes genéticas.

Pero es importante introducir desde el principio un matiz: no todas estas características cuentan con el mismo nivel de evidencia científica ni afectan de la misma manera a todos los perros y gatos.

Por qué algunas razas desarrollan rasgos físicos extremos

La enorme diversidad física que existe entre las distintas razas de perros y gatos es, en gran parte, consecuencia de generaciones de selección artificial.

Durante siglos se seleccionaron determinadas características por su utilidad para realizar diferentes funciones, pero también se han favorecido rasgos fundamentalmente estéticos.

Cuando una apariencia adquiere especial popularidad, puede producirse una tendencia a seleccionar ejemplares que expresen esa característica de forma progresivamente más marcada.

Por ejemplo:

  • Un hocico corto puede hacerse cada vez más corto.
  • Los pliegues pueden ser cada vez más pronunciados.
  • Los ojos pueden volverse progresivamente más prominentes.
  • Las extremidades pueden reducirse cada vez más en proporción al cuerpo.

El problema no es la selección genética en sí. También puede utilizarse precisamente para reducir determinadas enfermedades hereditarias y favorecer características más funcionales.

El conflicto aparece cuando la apariencia termina teniendo más peso que la salud y el bienestar.

En otro artículo profundizaremos en cómo la selección responsable, las pruebas de salud y la diversidad genética pueden contribuir a reducir algunos de estos riesgos.

Grupo de gatos Elf Cat sin pelo mostrando sus características físicas distintivas.

“Es normal en su raza”: cuando un rasgo frecuente puede indicar un problema de salud

Uno de los fenómenos que más preocupa a los especialistas es la normalización de determinados signos clínicos.

Cuando algo aparece con mucha frecuencia en una raza, podemos acabar interpretándolo como parte de sus características habituales.

Un perro que respira constantemente con ruido, que se fatiga con facilidad o que tolera peor el calor puede llegar a describirse simplemente como un perro que “respira así porque es de esa raza”.

Algo similar puede ocurrir con el lagrimeo constante, la irritación recurrente de los pliegues cutáneos o determinadas limitaciones de movimiento.

Pero existe una diferencia importante:

Que algo sea frecuente dentro de una raza no significa que sea fisiológicamente normal.

El Royal Veterinary College ha identificado precisamente la normalización de problemas de salud relacionados con una conformación extrema como una de las barreras para mejorar el bienestar de algunos perros braquicéfalos.

Reconocer estos signos permite valorarlos veterinariamente y actuar antes cuando existe un problema.

Cómo afectan los rasgos extremos a la salud de perros y gatos

No todas las conformaciones necesitan explicarse en profundidad en un mismo artículo, pero existen algunos ejemplos especialmente bien estudiados.

Braquicefalia en perros: cuando el hocico corto dificulta la respiración

La braquicefalia es una de las áreas con mayor evidencia científica.

En determinados perros con una conformación facial muy acortada puede aparecer el síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas (SORB), conocido internacionalmente como BOAS.

Puede manifestarse mediante:

  • Respiración ruidosa.
  • Mayor esfuerzo para respirar.
  • Intolerancia al ejercicio.
  • Menor tolerancia al calor.
  • Alteraciones durante el sueño.
  • Episodios de dificultad respiratoria de diferente gravedad.

No todos los perros braquicéfalos presentan SORB/BOAS ni todos están afectados de la misma forma. Sin embargo, la relación entre determinadas características anatómicas extremas y un mayor riesgo de obstrucción respiratoria está ampliamente documentada.

La propia World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) dispone de recursos específicos sobre SORB/BOAS y cría de perros con conformaciones extremas.

En un artículo específico analizaremos con más detalle qué es el SORB/BOAS, cuáles son sus principales signos, cómo se diagnostica y cuándo puede necesitar tratamiento.

Pliegues cutáneos extremos: por qué favorecen la dermatitis

Los pliegues excesivamente profundos pueden favorecer la humedad, la fricción y la inflamación y aumentar el riesgo de dermatitis de los pliegues.

Grandes estudios epidemiológicos del programa VetCompass del Royal Veterinary College han encontrado un riesgo muy superior en algunas razas caracterizadas precisamente por presentar pliegues marcados.

Por tanto, una característica que desde el punto de vista estético puede considerarse distintiva puede tener también consecuencias médicas.

Perro Shar Pei con pliegues cutáneos muy pronunciados en la cabeza y la cara.

Rasgos extremos en gatos: braquicefalia, orejas plegadas y salud

Los gatos tampoco están al margen de este problema.

En persas y exotic shorthair con braquicefalia muy marcada se han descrito alteraciones relacionadas con las vías respiratorias, los ojos y la dentición.

Dedicaremos un contenido específico a la braquicefalia felina para explicar cómo puede afectar a la respiración, los ojos y la salud dental de algunos gatos.

Otro ejemplo diferente es el Scottish Fold. La característica forma plegada de sus orejas está asociada a una variante del gen TRPV4, implicado en el desarrollo del cartílago y relacionado con la osteocondrodisplasia de esta raza.

En este caso es especialmente importante mantener la precisión. La relación entre la variante genética y el fenotipo de oreja plegada está bien establecida, pero la gravedad de las alteraciones clínicas puede variar entre individuos, especialmente cuando hablamos de gatos heterocigotos.

También analizaremos por separado qué sabemos actualmente sobre el Scottish Fold, la variante genética responsable de sus orejas plegadas y su relación con la osteocondrodisplasia.

¿Todos los rasgos extremos tienen los mismos riesgos para la salud?

Este punto es fundamental para abordar el debate con rigor.

Disponemos de evidencia particularmente sólida sobre problemas como:

  • SORB/BOAS asociado a determinadas conformaciones braquicéfalas.
  • Algunos problemas oculares relacionados con conformaciones faciales extremas.
  • Dermatitis asociada a pliegues cutáneos pronunciados.
  • Consecuencias respiratorias, oculares y dentales de determinados grados de braquicefalia felina.
  • La relación entre la característica oreja plegada del Scottish Fold y una variante genética que afecta al cartílago.

En cambio, existen otras características que preocupan desde el punto de vista del bienestar, pero sobre las que todavía necesitamos más investigación para conocer exactamente su impacto y frecuencia.

Es el caso de algunas formas extremas de miniaturización o de determinadas líneas felinas con extremidades muy cortas, ausencia de pelo o combinaciones recientes de varias características seleccionadas por su apariencia.

Por eso, no sería correcto incluir todas las razas y todas las características físicas dentro de una misma categoría de riesgo.

La medicina veterinaria debe diferenciar entre lo que está demostrado, aquello para lo que existe evidencia todavía limitada y lo que necesita más investigación.

Rasgos extremos en perros y gatos: qué cambia con la normativa europea

La preocupación por estas prácticas ha trascendido ya el ámbito veterinario.

El Reglamento (UE) 2026/1818, relativo al bienestar de los perros y los gatos y a su trazabilidad, fue aprobado el 17 de junio de 2026 y publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 10 de agosto de 2026.

El Reglamento establece un nuevo marco europeo para la cría, el bienestar y la trazabilidad de perros y gatos. Entre sus disposiciones se contempla que los establecimientos de cría deberán minimizar el riesgo de producir perros o gatos con determinados genotipos perjudiciales y excluir de la reproducción a aquellos que presenten rasgos de conformación excesivos con un riesgo elevado para su bienestar o el de su descendencia.

Sin embargo, es importante aclarar los plazos.

El Reglamento entra en vigor el 30 de agosto de 2026, pero su aplicación es progresiva. La prohibición de utilizar para reproducción perros o gatos con rasgos de conformación excesivos prevista en el artículo 8.2 comenzará a aplicarse el 1 de julio de 2030. Las obligaciones relativas a determinados genotipos perjudiciales del artículo 8.1 lo harán el 1 de julio de 2036.

Además, todavía no existe una lista europea cerrada que determine qué características deberán considerarse excesivas. La Comisión Europea deberá establecer esos criterios y sus métodos de evaluación como máximo el 30 de junio de 2030.

El Reglamento también contempla restricciones relacionadas con la participación de perros y gatos con rasgos de conformación excesivos en determinados espectáculos, exposiciones y competiciones de estética, precisamente para evitar que se incentiven estándares físicos perjudiciales.

En España, la Ley 7/2023 ya establece además límites a las prácticas de selección genética que provoquen problemas o alteraciones graves de salud.

Estamos, por tanto, ante un proceso regulatorio que continuará desarrollándose durante los próximos años.

Grupo de perros salchicha con cuerpo alargado y extremidades cortas.

¿Se están prohibiendo razas de perros y gatos por salud y bienestar?

No necesariamente.

Esta cuestión suele simplificarse mucho.

En algunos países se han adoptado medidas específicas sobre determinadas razas o características, mientras que otros están optando por establecer criterios de salud y funcionalidad para decidir qué individuos pueden utilizarse en reproducción.

La finalidad no tiene por qué ser hacer desaparecer una raza.

Una parte de las estrategias actuales busca favorecer progresivamente:

  • Una mejor funcionalidad respiratoria y locomotora.
  • Características anatómicas menos exageradas.
  • Un menor riesgo de enfermedades hereditarias.
  • Una mayor diversidad genética.
  • Una mejor calidad de vida.

La revisión de los criterios de selección, los programas de cría y las herramientas genéticas pueden tener un papel importante en este proceso.

En otro artículo analizaremos qué medidas han adoptado países como Países Bajos o Noruega y qué puede cambiar en España con la nueva normativa europea.

Cómo influyen las redes sociales y las tendencias en la popularidad de los rasgos extremos

La elección de determinadas características físicas no depende únicamente de los estándares de raza.

La publicidad, las tendencias, las celebridades y las redes sociales pueden contribuir a que algunos fenotipos se vuelvan especialmente reconocibles y deseados.

Esto no significa que podamos atribuir directamente a las redes sociales el aumento de una raza concreta. Sí existe, sin embargo, una preocupación creciente por cómo la exposición repetida a determinadas características puede contribuir a normalizarlas.

En otro artículo abordaremos cómo las redes sociales, la publicidad y las tendencias pueden influir en nuestra percepción de determinadas razas y conformaciones.

Qué valorar antes de elegir una raza para priorizar salud y bienestar

La información puede ayudarnos a tomar decisiones más conscientes.

Si estamos pensando en incorporar un perro o gato de una determinada raza a nuestra familia, además de valorar su carácter, sus necesidades y su compatibilidad con nuestro estilo de vida, es recomendable conocer:

  • Los principales problemas hereditarios asociados a esa raza o línea.
  • Las pruebas de salud realizadas a los progenitores.
  • Los antecedentes familiares.
  • Las pruebas genéticas disponibles cuando sean relevantes.
  • Su funcionalidad respiratoria y locomotora.
  • Las medidas adoptadas por el criador para reducir problemas de salud.
  • El grado de exageración de determinadas características físicas.

Un criador responsable debería poder explicar con transparencia qué medidas adopta para priorizar la salud, la funcionalidad y el bienestar.

Qué hacer si convives con un perro o gato con rasgos extremos

El objetivo de hablar sobre conformaciones extremas no es culpabilizar a los tutores ni generar rechazo hacia determinadas razas.

Muchos problemas pueden pasar inicialmente desapercibidos o haberse interpretado durante años como características habituales de la raza.

Si ya convives con un perro o gato con predisposición a determinados problemas, conocerlos permite prestar atención a posibles signos y anticiparse cuando sea necesario.

Una valoración veterinaria puede ayudar a:

  • Detectar dificultades respiratorias.
  • Identificar problemas dermatológicos u oculares.
  • Valorar dolor o alteraciones locomotoras.
  • Controlar factores como el peso, que pueden agravar determinadas enfermedades.
  • Establecer medidas preventivas.
  • Adaptar el seguimiento veterinario a cada paciente.

Conocer una predisposición no significa que vaya a aparecer necesariamente una enfermedad. Significa que podemos vigilar con mayor atención aquello que sabemos que presenta un riesgo aumentado.

Gato Scottish Fold con las características orejas plegadas de esta raza.

Salud y bienestar por encima de la apariencia en perros y gatos

La diversidad de perros y gatos forma parte de nuestra convivencia con ellos desde hace generaciones.

Preservarla no debería significar aceptar características que dificulten funciones esenciales o incrementen de forma evitable el riesgo de enfermedad.

La investigación veterinaria, la genética y ahora también la legislación europea avanzan hacia una misma dirección: utilizar criterios de cría que favorezcan la salud, la funcionalidad y el bienestar por encima de la exageración estética.

Por eso, cuando hablamos de conformación, quizá la pregunta más importante no sea si un hocico, unas patas, unos ojos o unas orejas nos resultan especialmente atractivos.

La pregunta debería ser:

¿Puede este perro o este gato respirar, moverse, ver, descansar y expresar los comportamientos propios de su especie sin dolor ni limitaciones evitables?

Preguntas frecuentes sobre rasgos extremos en perros y gatos

¿Qué es un rasgo extremo en perros y gatos?

Es una característica anatómica tan acentuada que puede aumentar el riesgo de enfermedad o dificultar determinadas funciones normales. No todas las características propias de una raza son extremas ni todos los individuos presentan el mismo riesgo.

¿Todos los perros braquicéfalos tienen problemas respiratorios?

No. Existen diferentes grados de braquicefalia y no todos los perros desarrollan SORB/BOAS. Sin embargo, determinadas características anatómicas, como un hocico extremadamente corto o unas narinas muy estrechas, pueden aumentar el riesgo de obstrucción respiratoria.

¿Es normal que un perro braquicéfalo ronque?

No debería asumirse automáticamente que lo es. Los ronquidos y la respiración ruidosa pueden estar relacionados con una obstrucción de las vías respiratorias, especialmente si aparecen estando despierto, durante poco ejercicio o acompañados de esfuerzo para respirar.

¿Las conformaciones extremas también afectan a los gatos?

Sí. Entre los ejemplos mejor estudiados se encuentran determinados grados de braquicefalia en persas y Exotic Shorthair y la variante genética relacionada con las orejas plegadas del Scottish Fold. Los problemas y el nivel de riesgo son diferentes en cada caso.

¿Se van a prohibir algunas razas de perros o gatos en España?

Actualmente no existe en España una prohibición general de las razas mencionadas en este artículo. La legislación española ya limita determinadas prácticas de selección genética perjudiciales para la salud y el nuevo Reglamento europeo introduce restricciones sobre la reproducción de perros y gatos con rasgos de conformación excesivos, aunque estas disposiciones se aplicarán progresivamente durante los próximos años.

¿Qué tener en cuenta antes de elegir una raza de perro o gato?

Además de su carácter y sus necesidades, es recomendable conocer las enfermedades hereditarias asociadas, solicitar información sobre las pruebas de salud realizadas a los progenitores y valorar si presenta características físicas excesivamente exageradas. La salud, la funcionalidad y el bienestar deberían formar parte de la decisión desde el principio.

Gato persa con cara aplanada y hocico muy corto, características de la braquicefalia felina.

En Balmesvet, salud y bienestar de perros y gatos van de la mano

En Balmesvet entendemos la salud teniendo en cuenta tanto el bienestar físico como el emocional. La prevención y la detección precoz adquieren especial importancia cuando sabemos que un perro o gato puede presentar una mayor predisposición a determinados problemas.

Si tienes dudas sobre su respiración, movilidad, ojos, piel o cualquier otro aspecto de su bienestar, una valoración veterinaria individual permite identificar sus necesidades y establecer el seguimiento más adecuado.

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