El Yorkshire terrier es un perro pequeño, activo y longevo, pero como ocurre con muchas razas miniatura, presenta una predisposición genética a determinadas enfermedades que conviene conocer para prevenir o detectar a tiempo. La clave para mantener su bienestar está en la prevención veterinaria, el control dental, la alimentación adecuada y las revisiones periódicas.
En este artículo repasamos las enfermedades más frecuentes del Yorkshire terrier, sus signos de alerta y los cuidados veterinarios recomendados en cada etapa de su vida, con un enfoque claro y práctico para tutores responsables.
Enfermedades frecuentes del Yorkshire terrier
Las más relevantes son:
- Enfermedad periodontal: afecta a más del 90 % de los ejemplares, especialmente en los premolares superiores. Puede aparecer desde edades tempranas si no se cuida la higiene dental.
- Luxación de rótula: la luxación de rótula está presente en casi una cuarta parte de los Yorkies. Provoca cojera intermitente y, a largo plazo, puede causar artrosis.
- Colapso traqueal: casi un 17,8 % de la raza lo padece. Se manifiesta con tos crónica que empeora con la excitación o el ejercicio.
- Dermatitis alérgica: alrededor del 16,6 % desarrollan dermatitis alérgica que provocan picor, enrojecimiento y lesiones recurrentes.
- Hipoglucemia: 15,8% frecuente en cachorros y ejemplares de tamaño muy pequeño. Puede causar debilidad, temblores e incluso convulsiones.
- Endocardiosis (degeneración de válvulas cardíacas): afecta a más del 12,6 % de la raza y puede derivar en insuficiencia cardíaca.
- Problemas oculares: la queratoconjuntivitis seca (casi un 9,6 %), las cataratas (7 %) son relativamente habituales en la raza. En menor medida atrofia progresiva de retina (PRA).
- Criptorquidia: hasta un 8 % de los machos no tienen uno o ambos testículos descendidos, lo que aumenta el riesgo de tumores testiculares.
- Legg-Calvé-Perthes: enfermedad ortopédica que afecta a un 5 % de los Yorkies jóvenes y provoca cojera y dolor de cadera.
- Cálculos urinarios: predisposición a oxalato cálcico 7,4% y cálculos de amonio (estos últimos relacionados con shunt portosistémico).

Otras enfermedades del Yorkshire terrier
- Shunt portosistémico: malformación del hígado con una incidencia aproximada del 3,2 %. Puede causar retraso en el crecimiento, vómitos y alteraciones neurológicas.
- Diabetes mellitus: afecta a entre un 2 y un 3 % de los individuos de la raza, con mayor riesgo que en perros mestizos.
- Hipotiroidismo: menos frecuente, pero descrito en la raza, con síntomas como aumento de peso, apatía y problemas de piel.
- Linfangiectasia o enteropatía con pérdida de proteínas: enfermedad intestinal crónica que provoca diarrea, pérdida de peso y acumulación de líquido en el abdomen.
- Meningoencefalitis necrotizante: patología neurológica grave, rara pero descrita en Yorkies, que puede causar convulsiones y problemas de equilibrio.
- Síndrome de Cushing: enfermedad endocrina poco común en la raza, pero posible, que causa sed excesiva, abdomen abultado y pérdida de pelo simétrica.
- Displasia de cadera y codo: menos habitual, pero documentada.
Plan preventivo para el Yorkshire terrier
- Enfermedad periodontal
- Cepillado dental frecuente con pastas específicas para perros.
- Revisiones odontológicas desde los 2 años de edad.
- Dietas adaptadas o premios dentales que reduzcan la acumulación de sarro.
- Profilaxis dentales profesionales periódicas.
- Luxación de rótula y displasias
- Evitar sobrepeso para no sobrecargar articulaciones.
- Paseos regulares con ejercicio moderado.
- Evitar saltos excesivos desde alturas.
- Revisión ortopédica temprana en cachorros y seguimiento en revisiones anuales.
- Colapso traqueal
- Usar siempre arnés en lugar de collar.
- Evitar exposición a humos, polvo o ambientes irritantes.
- Control del peso para reducir la presión sobre la tráquea.
- Acudir al veterinario ante tos crónica o dificultad respiratoria.
- Dermatitis alérgica
- Dietas hipoalergénicas o específicas según el caso.
- Uso de antiparasitarios externos todo el año.
- Control ambiental frente a ácaros, polvo y pólenes.
- Consultar de inmediato ante picores recurrentes.
- Hipoglucemia neonatal y juvenil
- Control estricto de las comidas en los primeros 4 meses de vida.
- Ad libitum si el cachorro pasa más de 6 horas solo, sin posibilidad de ponerle de comer durante el día.
- En caso contrario, 4 comidas al día.
- Mantener siempre alimento disponible en cachorros de la variante “mini” o “tea cup”,.
- Acudir de urgencias al veterinario si hay letargia, debilidad o temblores.
- Control estricto de las comidas en los primeros 4 meses de vida.
- Endocardiosis valvular
- Revisiones cardiológicas periódicas a partir de los 6–7 años.
- Control del peso y ejercicio moderado.
- Detección precoz de tos o fatiga.
- Queratoconjuntivitis seca
- Revisiones oftalmológicas regulares.
- Observar secreción ocular persistente o conjuntivitis recurrente.
- Tratamiento precoz con lágrimas artificiales si se diagnostica.
- Criptorquidia
- Revisión veterinaria en cachorros para confirmar descenso testicular.
- Cirugía recomendada para evitar tumores testiculares.
- Cataratas y Atrofia Progresiva de Retina (prcd-PRA, hereditaria)
- Revisiones oftalmológicas periódicas.
- Existen pruebas genéticas para detectar PRA (1 ml EDTA).
- Evitar la cría de ejemplares afectados.
- Urolitiasis
- Revisiones ecográficas o radiográficas si hay signos de disuria o hematuria.
- Dietas específicas en perros diagnosticados.
- Acceso constante a agua fresca.
- Legg-Calvé-Perthes
- Revisiones ortopédicas en cachorros y jóvenes.
- Evitar saltos bruscos y ejercicios de impacto.
- Shunt portosistémico
- Atención ante retraso de crecimiento, vómitos recurrentes o convulsiones.
- Diagnóstico con ecografía y pruebas de ácidos biliares.
- Evitar la cría de perros afectados.
- Cushing, Diabetes y Linfangiectasia
- Revisiones periódicas en perros adultos y seniors.
- Detección precoz de signos: aumento de sed, orina excesiva, abdomen abultado, pérdida de peso o diarreas crónicas.
- Meningoencefalitis necrotizante (NME)
- Rara pero grave.
- Importancia de la detección precoz de convulsiones o cambios neurológicos.

Aspectos fundamentales para el Yorkshire terrier
- Mantener un plan de revisiones periódicas con chequeos dentales, cardíacos, ortopédicos y oftalmológicos.
- Que los tutores estén informados de la predisposición genética de la raza y la importancia de la detección precoz.
- Tener en cuenta la opción de pruebas genéticas disponibles:
- Prcd-PRA (atrofia progresiva de retina): 1 ml EDTA.
- MDR1 (multirresistencia a fármacos): 1 ml EDTA.
En Balmesvet contamos con un equipo multidisciplinar que puede acompañarte en cada una de estas áreas de salud del Yorkshire terrier. Si quieres saber más, puedes consultar nuestros servicios de Medicina Interna, Odontología, Traumatología y Ortopedia, Cardiología, Dermatología, Oftalmología, Neurología y Cirugía, entre otros.”
Cuidados veterinarios por etapas del Yorkshire terrier
Yorkshire cachorro (0–12 meses)
El primer año de vida del Yorkshire es crucial para sentar las bases de su salud y comportamiento.
- Vacunación y desparasitación: seguir el calendario veterinario de vacunas (moquillo, parvovirus, hepatitis, leptospirosis, rabia…) y desparasitaciones internas y externas.
- Prevención de hipoglucemias: debido a su pequeño tamaño, los cachorros pueden sufrir bajadas de glucosa peligrosas. Es fundamental ofrecer 4 comidas diarias o ad libitum y evitar períodos largos de ayuno.
- Socialización temprana: entre las 3 y 14 semanas de edad debe exponerse, de forma controlada, a personas, otros perros, ruidos urbanos y diferentes entornos. Esto previene problemas de miedo, reactividad o ansiedad en la edad adulta.
- Cepillado y control dental: incluso con dientes deciduos (de leche), conviene acostumbrar al cachorro al cepillado dental y a la exploración odontológica.
- Educación básica: iniciar con refuerzo positivo, rutinas de higiene, paseo con arnés y obediencia sencilla.
En Balmesvet te acompañamos en esta etapa tan importante. Disponemos de protocolos específicos para las primeras visitas de cachorros, donde revisamos la salud del nuevo miembro de la familia, resolvemos dudas y te explicamos de manera clara todo lo que necesitas para cuidarlo con seguridad y tranquilidad. Nuestro equipo te guía en vacunaciones, alimentación, socialización, educación y prevención de problemas habituales, para que pueda crecer sano, estable y muy adaptado a su entorno. Si lo deseas, podemos programar tu primera visita de cachorro cuando te vaya mejor.

Yorkshire adulto (1–7 años)
En esta etapa el Yorkshire alcanza su madurez física y emocional, y requiere un plan de cuidados que garantice su bienestar a largo plazo.
- Control dental veterinario y profilaxis: a partir de los 2–3 años suelen aparecer los primeros signos de enfermedad periodontal. Es recomendable programar limpiezas dentales periódicas.
- Chequeos articulares y ortopédicos: revisiones anuales para detectar precozmente luxación de rótula o Legg-Calvé-Perthes.
- Control cardiológico preventivo: exploración clínica y auscultación en cada revisión; en algunos casos, ecocardiografía para descartar endocardiosis temprana.
- Prevención de sobrepeso: mantener un peso óptimo con dieta equilibrada y ejercicio moderado. El sobrepeso agrava problemas articulares y cardíacos.
- Atención a la piel y alergias: los primeros signos de dermatitis atópica o alimentaria suelen aparecer en esta etapa. Consultar ante picores recurrentes.
- Revisión oftalmológica periódica: para detectar cataratas incipientes o queratoconjuntivitis seca.
Yorkshire senior (desde 8–9 años)
El Yorkshire es una de las razas más longevas, por lo que la etapa senior puede ser larga y requiere atención específica.
- Revisiones cardiacas completas: la endocardiosis valvular es muy frecuente; ecocardiografía y radiografías pueden ser necesarias según evolución.
- Chequeos oftalmológicos: diagnóstico precoz de cataratas, PRA u ojo seco. Mantener la visión es clave para su calidad de vida.
- Control renal y hepático: analíticas periódicas para descartar insuficiencia renal crónica o alteraciones hepáticas como shunt portosistémico tardío.
- Detección de diabetes y trastornos endocrinos: control de glucosa, función tiroidea y signos clínicos como aumento de sed, orina excesiva o cambios de peso.
- Control de dolor y movilidad: artritis y degeneración articular pueden aparecer; el manejo con antiinflamatorios, fisioterapia o suplementos articulares mejora su bienestar.
- Prevención de tumores: exploraciones abdominales y ecografías para descartar masas (hígado, bazo, intestino) y chequeos cutáneos.
- Disfunción cognitiva y demencia canina:
- A partir de los 10–11 años, algunos Yorkies pueden mostrar signos de deterioro cognitivo: desorientación, alteraciones del sueño, disminución de la interacción social, olvidos de rutinas o ensuciar en casa.
- No son “cosas normales de la edad”, sino una enfermedad reconocida y estudiada.
- La detección temprana permite aplicar cambios de dieta (alimentos con antioxidantes y ácidos grasos esenciales), rutinas estables, enriquecimiento ambiental y, en algunos casos, medicación que ayuda a ralentizar la progresión.
- Los chequeos veterinarios geriátricos en Balmesvet incluyen la valoración de la conducta para detectar precozmente estos cambios.
- Existe un test específico de disfunción cognitiva que permite evaluar el estado mental del perro e identificar signos tempranos de deterioro. Se basa en un cuestionario estructurado que responden los tutores, con preguntas sobre sus rutinas y comportamientos diarios, y ofrece una valoración objetiva del grado de disfunción cognitiva.

Alimentación y nutrición del Yorkshire terrier
El Yorkshire terrier es un perro con metabolismo rápido, lo que significa que quema energía con facilidad y necesita una dieta de alta calidad que le proporcione proteínas de buena digestión, grasas saludables y carbohidratos complejos. Su aparato digestivo, además, es delicado, por lo que una alimentación adecuada es clave para prevenir problemas gastrointestinales y mantener su vitalidad.
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- Piensos para perros de razas pequeñas: lo ideal es ofrecer un pienso formulado específicamente para razas mini o toy. Estos contienen la proporción adecuada de energía y nutrientes, además de croquetas de tamaño reducido que facilitan la masticación y evitan el riesgo de atragantamiento.
- Forma de administrar la ración:
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- Si el perro es capaz de autorregularse, se puede dejar la ración diaria total en su comedero para que coma pequeñas cantidades a lo largo del día.
- Si es un perro muy ansioso con la comida (algo común en la raza), es mejor fraccionar la dosis en 2–3 tomas diarias. En el caso de los cachorros, lo recomendable son 3–4 tomas pequeñas al día para prevenir hipoglucemias.
- Evitar el sobrepeso: el Yorkshire es propenso a problemas articulares (como luxación de rótula o Legg-Calvé-Perthes) y cardíacos. Un exceso de peso aumenta el riesgo de estas enfermedades y acorta su esperanza de vida. Mantenerlo en su peso ideal no es solo estético: es fundamental para su salud articular, cardiovascular y general.
- Alimentación húmeda: contienen mucha más agua (≈60–87 %), por lo que los perros que los consumen ingieren más agua a través de la comida y suelen beber menos por separado. Es una estrategia útil cuando queremos aumentar la ingesta hídrica.
- Dietas caseras: solo formuladas y supervisadas por especialistas veterinarios. Son válidas si están completas y balanceadas por un nutricionista y se revisan de forma periódica.
Los tutores deben tener en cuenta que existen muchos productos, alimentos, medicamentos y plantas que son tóxicos para los perros. En un Yorkshire terrier, por su pequeño tamaño, una cantidad mínima puede provocar intoxicaciones graves. Además, hay alimentos y objetos que, aunque no sean tóxicos, pueden provocar problemas serios si el perro los ingiere. Entre los más frecuentes encontramos:
- Huesos pequeños o astillados
- Riesgo de obstrucción o perforación intestinal.
- Restos grasos o fritos
- Predisponen a pancreatitis aguda, una enfermedad grave.
- Juguetes o piezas pequeñas
- Pueden causar obstrucciones intestinales.
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Preguntas frecuentes sobre la salud del Yorkshire terrier
¿Cuáles son las enfermedades más comunes en el Yorkshire terrier?
Las más frecuentes son la enfermedad periodontal, la luxación de rótula, el colapso traqueal, la dermatitis alérgica, la hipoglucemia en cachorros y la endocardiosis. También pueden aparecer cataratas, queratoconjuntivitis seca y problemas hepáticos como el shunt portosistémico.
¿A qué edad debo empezar las revisiones veterinarias en un Yorkshire?
Desde cachorro. A partir de los 2–3 años conviene realizar revisiones dentales anuales y, desde los 6–7 años, chequeos cardiológicos y oftalmológicos para detectar enfermedades propias de la edad.
¿Cómo puedo prevenir el colapso traqueal?
Evita el uso de collar y utiliza siempre arnés. Mantén al perro en su peso ideal, reduce la exposición a humo o polvo y consulta al veterinario si aparece tos seca o con esfuerzo.
¿Qué cuidados necesita un Yorkshire senior?
Revisiones cardiacas, dentales y oftalmológicas periódicas, control del peso y de la función renal y hepática. En esta etapa también es importante vigilar signos de disfunción cognitiva o dolor articular.
¿Qué dieta es la más adecuada para esta raza?
Una alimentación específica para razas pequeñas, rica en proteínas digestibles y grasas saludables. Es preferible fraccionar las comidas para evitar hipoglucemias y mantener una buena higiene dental. Las dietas caseras o húmedas deben estar supervisadas por un veterinario nutricionista.

Balmesvet: prevención y bienestar del Yorkshire terrier
El Yorkshire terrier puede disfrutar de una vida larga y saludable si recibe los cuidados preventivos adecuados. Con un buen seguimiento veterinario, una alimentación equilibrada y un plan de revisiones adaptado a cada etapa, es posible detectar precozmente la mayoría de las enfermedades que afectan a la raza.
En Balmesvet contamos con un equipo multidisciplinar que acompaña a cada Yorkshire terrier desde su primer día: desde el control dental y preventivo hasta la geriatría y el bienestar emocional bajo la filosofía Fear Free.
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¿Quieres conocer mejor el carácter y las necesidades del Yorkshire terrier después de profundizar en su salud? Te recomendamos leer la primera parte de esta guía “Yorkshire terrier: carácter, origen y consejos para convivir con esta raza tan popular en Barcelona”.
En Balmesvet, nuestro equipo veterinario de la ciudad de Barcelona, te acompaña en cada etapa de la vida de tu Yorkshire terrier, con atención personalizada, protocolos respetuosos y especialistas en odontología, cardiología, dermatología y medicina interna.
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